Un niño diagnosticado con un trastorno genético raro, deficiencia grave de carbamoil fosfato sintetasa 1, ha sido tratado empleando una terapia de edición genética personalizada con CRISPR. Se trata de una intervención de gran importancia porque se diseñó específicamente para corregir la mutación genética específica del paciente y evitar la su potencial fallecimiento.
La deficiencia grave de carbamoil fosfato sintetasa 1 es un trastorno genético hereditario que afecta a la capacidad del cuerpo para eliminar el amoniaco del organismo. Este trastorno afecta a la CPS1 esencial en el ciclo de la urea que tiene lugar en el hígado, pues es la encargada de transformar el amoniaco (tóxico para nosotros) en urea (no tóxica) que se elimina en la orina. En su ausencia el amoniaco no se convierte en urea, se acumula y puede tener síntomas muy graves, causando daños especialmente en cerebro e hígado, e incluso la muerte.
CRISPR (o Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats) es un sistema de edición genética que permite modificar el ADN de forma rápida y eficiente. Se descubrió en bacterias, donde actúa como una especie de sistema inmunológico natural frente a virus, pues les permite cortar su material genético. El sistema se basa en emplear una guía de ARN que localiza una secuencia específica de ADN y una enzima, Cas9, que actúa como tijera molecular y corta el ADN en el punto específico. Esto nos permite eliminar genes defectuosos, insertar genes nuevos y corregir mutaciones.
Los primeros meses de vida el bebé recibió una dieta muy estricta, y finalmente en febrero de 2025 recibió la primera dosis de la terapia personalizada. Para poder desarrollarla, al poco tiempo de nacer el bebé identificaron la mutación específica que causaba el trastorno, y en seis meses diseñaron una terapia de edición de bases que posteriormente administraron al hígado (diana del tratamiento) mediante nanopartículas lipídicas para corregir la enzima defectuosa. El paciente recibió dos dosis más, una en marzo y otra en abril.
Hasta abril, y tras recibir las tres dosis, no ha experimentado efectos secundarios graves. Además, ha logrado tolerar mejor las proteínas en su dieta, ha requerido menos medicación reductora de nitrógeno y ha podido superar infecciones comunes sin acumular amoníaco en sangre. No obstante, se requerirá seguimiento a largo plazo para evaluar plenamente los beneficios y posibles riesgos de la terapia.
Este avance es especialmente significativo, porque los pacientes con esta deficiencia suelen necesitar un trasplante hepático, para lo cual se requiere que estén clínicamente estables y que tengan la suficiente edad. Esto es un problema para bebés demasiado pequeños, pues no son aptos para dicho tratamiento, y los niveles elevados de amoniaco pueden causar daños neurológicos y hepáticos permanentes o incluso la muerte. Así, el desarrollo de una terapia genética apta para bebés y que muestre resultados positivos es un gran paso.
Este descubrimiento podría abrir la puerta a adaptar tecnologías de edición genética al tratamiento de otras enfermedades raras que, hasta ahora, carecen de terapias disponibles.
Bibliografía:
Children’s Hospital of Philadelphia. (2025, May 15). World’s first patient treated with personalized CRISPR gene editing therapy at Children’s Hospital of Philadelphia. https://www.chop.edu/news/worlds-first-patient-treated-personalized-crispr-gene-editing-therapy-childrens-hospital
Musunuru, K., Grandinette, S. A., Wang, X., Hudson, T. R., Briseno, K., Berry, A. M., Hacker, J. L., & Ahrens-Nicklas, R. C., et al. (2025). Patient-specific in vivo gene editing to treat a rare genetic disease. The New England Journal of Medicine, 390(20), 1872–1881. https://doi.org/10.1056/NEJMoa2504747