Hola a todos. En una de mis visitas a Internet, me topé con una noticia que, creo, puede resultar interesante para los lectores de este blog, por su relación con el campo de la botánica y la genética.
La noticia trata de una pregunta que se plantearon varios investigadores de diferentes países: ¿por qué los tomates de antes tenían un mejor sabor que los actuales? Queriendo alejarse de respuestas fáciles y más vagas, se propusieron encontrar la causa científica de que estos vegetales posean un peor sabor actualmente que el que poseían en el pasado. En primer lugar se determinó qué compuestos eran los más relacionados con el sabor de los tomates, como compuestos azucarados, ácidos y ciertos compuestos volátiles. Después, mediante un estudio se descubrió que las variedades más modernas de tomate diferían de las antiguas en que poseían estos compuestos «sabrosos» en menores cantidades. Se pudo realizar posteriormente un estudio de los loci que más contribuían a la producción de estos compuestos químicos, que proporcionarán conocimientos necesarios para restaurar el buen sabor de estos nutritivos alimentos.
De forma personal invito a los lectores a que se hagan la siguiente pregunta: gracias a nuestros conocimientos en el campo de la biología, ¿seremos capaces de juntar calidad y cantidad en la producción alimentaria? Mi opinión propia sería que sí, gracias a nuestra comprensión de los procesos biológicos podremos conseguir una mayor calidad de vida, produciendo mayores cantidades de alimento y en mejores condiciones.
Aquí debajo proporciono los links de la noticia en cuestión y del resumen del artículo de Science:
-Artículo: http://science.sciencemag.org/content/355/6323/391
Muy buen trabajo el del artículo Rodrigo, pero parece que son muchos los genes que parecen estar implicados en el buen sabor del tomate. Tantos, que veo difícil conseguir reunirlos todos en una única variedad. ¿Cómo crees tú que se podría conseguir una variedad de tomate rica y productiva?
Hola Yolanda! Yo había pensado en dos diferentes opciones acerca del estudio sobre la genética de estos alimentos. La primera sería internar seleccionar (de haberlos) los alelos que más afecten al sabor de los tomates e intentar reunirlos mediante cruzamientos selectivos o cualquier otro método de introducir algún alelo en el genoma de estas plantas, estos alelos que propician más el buen sabor (podría haber genes más importantes que otros en el proceso). La segunda opción que se me había venido a mí a la mente era que, en vez de intentar crear una especie de variedad de «supertomate»que estuviera delicioso para todo el mundo, podríamos intentar crear variedades que se acomoden al gusto de las diferentes personas, lo cuál sería genial ya que todo el mundo tiene gustos distintos.
Gracias por comentar en el post y espero que mi respuesta le parezca interesante.
Buenas tardes! He leído el artículo y me ha parecido tan interesante que me he animado a buscar más información al respecto y para mi sorpresa he encontrado lo que justo estamos buscando: la solución. Y no es que la hayamos encontrado nosotros, es que ya está encontrada. Lo primero de todo es que los científicos han identificado 13 compuestos químicos asociados al sabor que son abundantes en las variedades ancestrales, pero que apenas están en las comerciales. Granell, investigador en Valencia, plantea dos caminos: uno mas largo que sería seleccionar los rasgos deseados a partir de cruces y guiarse por marcadores moleculares asociados a estos rasgos; o la nueva y revolucionaria técnica CRISPR, capaz de cortar y pegar múltiples secuencias de ADN de manera rápida y sencilla. Esto nos permite obtener mutaciones parecidas de las que pueden haber ocurrido al azar, y así acumularlas más rápido. Además, esto no se considera un transgénicos, sino mutantes, como tantas otras variedades salvajes.
La verdad me gustaría conocer vuestra opinión acerca del tema y si pensáis que sería como hacer más transgénicos.
Dejo aquí el enlace donde yo lo he leído pero la verdad es que hay muchos artículos en la que tratan el tema:
http://elpais.com/elpais/2017/01/26/ciencia/1485452921_120896.html
Hola Estefanía. Me parece increíble que la respuesta ya haya sido encontrada, y era similar a una de las opciones que me planteaba en un principio. La herramienta existe, y es posible introducir estos alelos buscados en el genoma del tomate sin la pérdida de tiempo de los cruzamientos selectivos, es genial la verdad. Yo creo que me posiciono en que los tomates con estos alelos nuevos no dejan de ser mutantes de tomate como podrían serlo los de los cruzamientos selectivos, ya que estos alelos nuevos son, por definición, de tomate.
Muy interesante, gracias por colaborar con el post.
Hola Rodrígo y Estefanía, respecto a lo estaís comentando ambos, me parece estupendo el entusiasmo con el que estaís tratando la noticia pero tambien hay que tener en cuenta que hay aspectos de esta nueva herramienta, el sistema CRISPR/Cas, que aún no se controlan totalmente y su uso, aunque prometedor, puede ahora mismo provocar «daños colaterales». En la parte de Genética de la asignatura de Métodos veremos con bastante detalle esta nueva técnología y como está revolucionando el campo de la edición genómica, dejando a los denostados transgénicos en un segundo plano. La verdad es que es una herramienta muy útil que va a permitir en un futuro cercano modificaciones del tipo que planteáis en el post, pero aún quedan algunos flecos importantes que hay que tener en cuenta como la posibilidad de modificar otras partes del genoma además de la que se quiere modificar, que es lo que se conoce como efectos off-target. Ahora mismo, la comunidad científica que trabaja en este campo esta intentando solucionar esos problemas, estoy seguro que en breve podremos contar con esta técnología y usarla de modo seguro para, entre muchisimas aplicaciónes, disfrutar de tomates con el sabor original o a la carta como apuntaba Rodrigo.
Hola Alfredo. Desconocía los efectos off-target, pero existiendo estos posibles errores, hay que ser muy cautelosos a la hora de ponernos a manipular el genoma de nuestros alimentos sin manejar esta herramienta a la perfección, por los posibles daños que podría generar en los consumidores. Gracias por comentar.