¡Hola! Hoy en la clase de Genética en Biología comenzamos a hablar de Epigenética y pusimos un par de ejemplos sobre la herencia de los genes que regulan la expresión. He visto que un compañero de BioSan se ha animado a hacer una entrada sobre el tema, y la verdad es que es tan interesante que yo tampoco me pude resistir a ahondar un poquito más sobre ello.
Al hablar de la impronta genética, no pude evitar acordarme de una entrada que hizo una compañera en este blog hace ya un tiempo, en la que se hablaba del nacimiento de individuos que “carecían de padre”, es decir, cuyo genoma procedía enteramente de dos ovocitos femeninos sin la interacción de un espermatocito.
Me puse a investigar y di con el artículo original, aunque por temas de copyright no puedo compartirlo en el blog, os dejo abajo un link a ese y otros artículos relacionados para que les echéis un ojo si tenéis curiosidad, (desde la web de la universidad se accede a ellos sin problemas.)
En dicho artículo se relata el nacimiento de Kaguya, un ratón de origen parternogenético. Unos investigadores del instituto de agricultura de Tokyo, liderados por el investigador Tomohiro Kono procedieron a tratar ovocitos de ratón a través de una haplodiploidización. El mayor inconveniente a la hora de que el experimento tuviera éxito y se obtuviesen embriones viables fue el papel de dos genes, el gen Igf2 y H19, de expresión paterna, que son necesarios para el correcto desarrollo embrionario de los individuos Continuar leyendo «Kaguya, el triunfo de la parternogénesis y sus consecuencias.»
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