La suculencia es una característica de las plantas que se aprecia tanto micro, macro como molecularmente.
Macroscópicamente vemos hojas, tallos o raíces turgentes, ya que en su interior se acumula el agua y además el aumento del grosor hace que la relación superficie volumen sea menor y con lo cual haya menos área expuesta a la transpiración.
Al microscopio observamos la presencia de un tejido parenquimático grueso, encargado del almacenaje del agua, además la presencia de un tejido especializado (el tejido acuífero) está extendido en la familia Crassulaceae. Ceras o sustancias hidrofóbicas son comunes en el haz de la hoja, esto las aisla de calor y evita la pérdida de agua.

A nivel molecular su metabolismo es tipo CAM (Crassulacean acid metabolism), no solo lo llevan a cabo las crasas, pero el género Crassula fue el primero en el que se descubrió, de ahí el nombre. Según Eggli y Nyffeler Continuar leyendo «¿Es la suculencia una adaptación exclusiva en climas áridos?»
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