Una estructura molecular encargada de la respuesta inflamatoria estándar cambia la forma de entender las inflamaciones y algunas enfermedades, como el Alzheimer o la esteatosis hepática

La respuesta inflamatoria es conocida por sus efectos de hinchazón, calor y dolor en el tejido afectado. Esta a corto plazo resulta beneficiosa para el organismo ya que destruye patógenos y evita su propagación. Sin embargo, si la respuesta se alarga, los tejidos sanos se estropean y se estimula la propagación de la lesión inicial. Justo esto es lo que se ha descubierto que ocurre en enfermedades tan aparentemente poco relacionadas como el Alzheimer, la ateriosclerosis, la gota o bien el comer en exceso y/o almacenar gran cantidad de grasas en el organismo (es decir, una inflamación crónica).

Tanto la inflamación a corto plazo, beneficiosa; como la a largo crónica, perjudicial, son posibles gracias a los inflamasomas, estructuras recientemente descubiertas. Estas se encuentran en el interior de macrófagos u otros leucocitos, implicados en respuesta inmune, pero además en muchas otras estirpes celulares. Son estructuras no muy específicas ya que presentan una amplia gama de receptores a los que se unen moléculas procedentes de señales foráneas. Dicho de otro modo, moléculas ajenas al organismo, generalmente de patógenos o bien moléculas procedentes de señales propias que indican potencial peligro en el organismo. Esto es, cuando sustancias como el ATP, el DNA o RNA salen de la célula, lo que puede ocurrir por ejemplo al darse un golpe.

¿Cómo funcionan?

Al recibir las células (y en especial los macrófagos) señales foráneas o propias de peligro (parásitos, hongos, virus, bacterias, acumulación de amiloide beta, ácido úrico, ácidos grasos saturados, etc) se pueden desencadenar dos tipos de procesos celulares:

  1. Se sintetizan moléculas precursoras para la inflamación
  2. Se construye el inflamasoma

Los inflamasomas secretarán citosinas (entre ellas la IL-1beta) al exterior que se propagarán por el tejido afectado y estimularán la síntesis de todavía más citosinas, además de una serie de cambios que darán lugar a la respuesta inflamatoria completa.

¿Cuál es el problema en determinadas enfermedades?

Ciertos depósitos de partículas microscópicas, entre otros factores, originan la inflamación. Depósitos de amiloide B como ocurre en la enfermedad del Alzheimer, o como el ácido úrico de la gota. E incluso, la acumulación de los ácidos grasos saturados procedentes de una ingesta copiosa y abundante en calorías, además de la acumulación de los mismos en forma de grasa. Producen una inflación a largo plazo, perjudicial.

¿Aplicaciones?

Uno de los mayores problemas que amenaza el bienestar de las personas son la obesidad y la malnutrición (comidas inapropiadas o bien ayuno). Debido a que pueden  producir complicaciones como la esteatosis hepática o hígado graso, que además en algunos casos termina derivando en cirrosis. Controlar estas estructuras (mediante expresión genética, por ejemplo) supondría paliar gran parte de la inflamación producida y quizás de las lesiones hepáticas de estas personas.

Además, al centrarnos en los inflamasomas que en condiciones patológicas producen una respuesta inflamatoria crónica, las enfermedades de Alzheimer, mesotelioma, aterosclerosis y gota podrían ser tratadas desde otro punto de vista y quizás más eficientemente. Se podrían utilizar fármacos iguales para las distintas patologías, en función del tipo de inflamasoma que falle.

Bibliografía: “Ciencia e investigación”, febrero de 2016. “La maquinaria celular de la inflamación” por Wajaht Z. Mehal.

2 opiniones en “Una estructura molecular encargada de la respuesta inflamatoria estándar cambia la forma de entender las inflamaciones y algunas enfermedades, como el Alzheimer o la esteatosis hepática”

  1. Muy interesante Esther. Yo me pregunto sobre qué es lo que determina que se pase de una respuesta inflamatoria beneficiosa o curativa para el organismo, a una perjudicial.
    Deduzco de tu entrada que hay diferentes tipos de inflamasomas. ¿Sabes si son específicos de diferentes tipos celulares o por el contrario dentro de un mismo tipo celular nos podemos encontrar diferentes inflamasomas?
    Por cierto, no sé si es un problema de traducción o del corrector de texto, pero te refieres a las citoquinas o citocinas como citosinas.

    1. Hola, Yolanda. Lo primero: perdón por el atraso en contestar.

      En efecto, ahí hay un fallo. Me refiero a citocinas o citoquinas, moléculas implicadas en resupesta inmune. En el artículo que leí se hablaba tanto de inflamosomas propios celulares como comunes entre diferentes estirpes. El de mayor importancia es el inflamosoma NLRP3 (especialmente en macrófagos) que concretamente es el encargado de producir la respuesta inmune cuando se produce el acúmulo de sustancias del que he hablado en el artículo, que interviene tanto en la enfermedad del Alzheimer como la esteatosis hepática.

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