El pasado mes de junio se cumplieron 40 años de los primeros casos de infección oficial causada por el VIH. A lo largo de todo este tiempo esta infección que genera un síndrome de inmunodeficiencia adquirida se ha cobrado la vida de mas de 30 millones de personas.
En la actualidad se ha avanzado bastante en los tratamientos antivirales frente al VIH hasta conseguir incluso su control en gran parte de los pacientes. Sin embargo no se ha logrado desarrollar una vacuna que proteja contra la enfermedad como si se ha obtenido para muchas otras enfermedades infecciosas.
A día de hoy se están realizando ensayos en diferentes animales con un prototipo de vacuna cuya tecnología se basa en lo mismo que dos de las vacunas para COVID-19.
Primeramente ¿Qué es el VIH?
El VIH pertenece a la familia de los lentivirus y se clasifica en dos tipos: VIH-1 y VIH-2 que tienen un 40-50% de homología genética y cuentan con una organización genómica similar. Tanto el VIH-1 como el VIH-2 provienen de diferentes saltos inter-especie de virus que infectan en la naturaleza
Al igual que en todos los virus envueltos, la envoltura consiste en una bicapa lipídica,en esta envoltura se encuentran presentes algunas proteínas de la célula huésped y muy significativamente Env, la glicoproteína de envoltura del VIH. Env se encuentra anclada en la membrana y consiste en un hetero-trímero formado por tres moléculas llamadas glicoproteína 120 (gp120).
La dificultad de neutralizar la infección por VIH-1 reside en la proteína Env; ya que cuenta con gran variabilidad de la envoltura con 5 regiones hipervariables además de un alto nivel de glicosilación de Env impidiendo la unión de anticuerpos y por ultimo enmascaramiento conformacional, término que describe que el sitio de unión con los co-receptores (CCR5 ó CXCR4), no existe hasta que se organiza espacialmente después del cambio en la conformación y es por tanto muy poco susceptible a la neutralización mediada por anticuerpos
Y por otro lado el gen gag codifica las principales proteínas estructurales

Al igual que con las vacunas contra el covid-19, la vacuna experimental contra el VIH envía instrucciones a las células, para producir dos proteínas clave del virus del VIH (Env y Gag).
“Esta vacuna experimental de ARN mensajero combinas múltiples características que podrían superar las limitaciones de otras vacunas experimentales para el VIH por lo que representa una aproximación prometedora”, ha señalado Anthony Fauci, Director del del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, institución que junto a la empresa Moderna Inc (empresa responsable de una de las vacunas de ARN para COVID-19) y otros centros ha liderado la investigación.
El funcionamiento de la vacuna se rige por nanopartículas lipídicas que contienen en su interior moléculas de ARN mensajero de dos proteínas virales.
Una vez en el interior de las células este ARN mensajero inoculado por medio de la vacuna se traduce en las dos proteínas del virus formando así partículas virales no infecciosas que permiten una respuesta optima del sistema inmunitario.
Los resultados en ratones tras dos inyecciones de la vacuna mostraron anticuerpos neutralizantes en todos ellos (prueba de la respuesta inmunitaria) y por tanto se decidió pasar a una similar del ser humano, los primates. Primeramente recibieron una única dosis y se fueron administrando dosis posteriores a lo largo del año, sin mayores complicaciones salvo la pérdida de apetito de los macacos.
Tras 14 meses desde la primera dosis todos los individuos vacunados habían alcanzado unos niveles de anticuerpos neutralizantes bastante altos y dirigidos hacia la gran mayoría de cepas del VIH. Además de los niveles de anticuerpo, fortaleció la actividad de las células T de los monos contra este virus infeccioso que son claves en la respuesta inmunitaria. Al ser expuestos semanalmente a SHIV, 2 de cada siete no estaban infectados por lo que los investigadores concluyeron:
»No es un resultado rotundo, pero muestra que el enfoque podría funcionar en principio»
Por lo que este proyecto ofrece un punto de partida prometedor para un desarrollo exitoso de vacunas contra el VIH
“Estamos refinando nuestro protocolo de la vacuna para mejorar la calidad y la cantidad de partículas víricas producidas”, ha señalado Paolo Lusso. “Esto podría aumentar más la eficacia de la vacuna y reducir el número de inoculaciones primarias y de recuerdo necesarias para producir una respuesta inmunitaria robusta”, indica el investigador.
Una vez confirmada la seguridad y eficacia de la vacuna, el siguiente paso que quieren llevar a cabo es un ensayo en fase 1 con voluntarios humanos.
https://genotipia.com/genetica_medica_news/vacuna-vih-arn-mensajero/