Lady Gaga y los helechos

Aprovechando que en Botánica estamos inmersos en el estudio de los helechos y otros pteridófitos, me parece oportuno «reciclar» otro de los posts que previamente había aportado al blog Botanicum.  Mis alumnos ya lo conocen (espero que me vuelvan a perdonar por insistir), pero quizás sea también interesante, o al menos curioso, para los estudiantes de Genética.  Ahí va:


Dentro de algunas semanas comenzaremos las prácticas de laboratorio, y, entre otras cosas, estudiaremos la morfología de las diferentes fases del ciclo de vida de los helechos.  Repasando el guión de prácticas correspondiente, ha venido a mi mente una escalofriante imagen que me persigue desde hace un par de cursos.  Recordé de nuevo esa increíble fotografía de la famosa Lady Gaga vestida como un verde protalo (gametofito) de helecho en una de sus actuaciones.

gaga helecho

Si la cosa hubiera quedado ahí, seguramente no merecería más comentarios.  Pero es que la relación de esta cantante con los Pteridófitos es más profunda, aunque quizás ella no lo sepa.  Hace algo más de dos años un grupo de investigadores de la Universidad de Duke (USA) quisieron homenajear a su ídolo musical bautizando con su nombre a todo un nuevo género de helechos que estaban estudiando.  Efectivamente, el género Gaga, constituido por 19 especies.  La mayoría de ellas son combinaciones de especies englobadas anteriormente en otros géneros.  Pero dos son nuevas especies para la Ciencia: Gaga germanotta y G. monstraparva.  Sus nombres amplían el mencionado homenaje.  El primer epíteto corresponde al auténtico apellido de la artista, Stefani Joanne Angelina Germanotta.  El nombre de la segunda especie deriva de la latinización del apelativo que utiliza Lady Gaga para referirse a sus fans: “pequeños monstruos”.  Pero aún resulta más curioso que una de las razones por las que estos botánicos norteamericanos han dedicado el nuevo género de helechos a la artista, esté relacionada con su DNA.  Según explican en el vídeo que os adjunto, hay un motivo GAGA (ya sabéis, guaninas y adeninas) en la secuencia genética que caracteriza al género, y que lo diferencia de otros próximos.  Es como si ya estuviera predestinado y “escrito” su nombre en el genoma de estas plantas.  Al menos, eso dice con cierta gracia la investigadora principal.  Noticias como esta nos muestran que la Botánica puede relacionarse con aspectos de la vida verdaderamente insospechados.  Seguro que esto no se os olvida.

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